El régimen de Bachar al Asad firmó ayer un acuerdo con Rusia para la exploración, desarrollo y producción de petróleo en las aguas territoriales de Siria, informaron medios de comunicación oficiales del país árabe.
El convenio fue suscrito por el Ministerio sirio de Petróleo y Recursos Minerales y la compañía rusa Soyuz Naftagaz, indicaron las fuentes sin dar más detalles al respecto.
A finales de noviembre, el Consejo de Ministros sirio dio luz verde a este acuerdo, que el ministro de Petróleo, Ali Suleimán Abas, consideró en su día de “suma importancia”, debido a las circunstancias por las que pasa el país.
Según datos oficiales, Siria tiene unas reservas estimadas de 237 mil millones de barriles de crudo y producía 380 mil al día hasta hace dos años.
La mayor parte del petróleo se encuentra en las provincias nororientales de Al Hasaka, Deir al Zur y Al Raqa, donde los yacimientos están en manos rebeldes.
El pasado 23 de noviembre, las autoridades perdieron el control del mayor campo del país, el yacimiento de Al Omar, en el noreste, tras intensos combates contra islamistas.
Antes del inicio del conflicto, el principal comprador del crudo sirio era la Unión Europea.
