A PROPóSITO...

Sistemas alimentarios saludables

América Latina y el Caribe enfrentan enormes desafíos para cumplir con las metas de la Agenda de Desarrollo Sostenible al 2030. A pesar de haber logrado avances significativos en la reducción de la subalimentación, la última medición indica un retroceso, de 34 a 39 millones de personas afectadas entre 2013 y 2016, respectivamente. Aunado a esto, la epidemia de sobrepeso y obesidad en todo el ciclo de vida es un creciente problema de salud pública que requiere acciones urgentes en los países, entre los que se incluye Panamá, donde la obesidad y el sobrepeso afectan al 28% y 62% de la población adulta. En niños escolares, el sobrepeso es una situación que ha venido incrementándose desde 2003 de acuerdo con los datos disponibles, pasando de 20% a casi 30% en 2017. Una de las razones que ha contribuido al aumento del sobrepeso y la obesidad es el acceso insuficiente a los alimentos saludables.

Esta situación también se debe en buena medida a los cambios en los patrones alimentarios y a la inactividad física. Lo anterior, por lo tanto, requiere la urgente transformación del actual sistema alimentario hacia un modelo más sostenible y sensible con la nutrición, que permita, a través de políticas públicas multisectoriales, enfrentar los problemas asociados con la malnutrición y sus consecuencias, entre ellas la alta mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles, muertes prematuras y prevenibles mediante cambios en los hábitos alimentarios y de estilos de vida saludables.

Es necesario, además, el fortalecimiento del rol de la sociedad civil y de los consumidores como agentes clave en el sistema alimentario y otras medidas que permitan un consumo basado en información, mediante el uso, por ejemplo, de etiquetado frontal de advertencia nutricional, la regulación de publicidad de productos altamente procesados y bebidas azucaradas, y promover ambientes propicios para la alimentación y estilos de vida saludables en instalaciones públicas y privadas. En definitiva, avanzar hacia esa necesaria transformación de los sistemas alimentarios en América Latina y el Caribe requiere un abordaje integral, que abarque tanto la oferta como la demanda y contar con opciones de políticas y programas tanto para los productores como para los consumidores.

El autor es Oficial de Nutrición de la FAO para América Latina y el Caribe

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