Trabajadores de la firma agrícola Agroisleña pidieron ayer la revocación de la medida de expropiación de esa compañía, fundada por un empresario canario en 1958, que fue anunciada por el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Grupos de empleados de una sucursal de Agroisleña en la localidad de Acarigua, en el oeste venezolano, bloquearon una carretera de esa zona agrícola del país y pidieron al Gobierno “rectificar”.
“Hicimos una toma pacífica de la vía (...) estamos protestando para que (el Gobierno) tome otra medida” y revoque la nacionalización de la empresa, dedicada a la distribución y venta de productos agroquímicos, dijo a los medios locales el ingeniero Jesús Fernández.
El trabajador de Agroisleña resaltó que unas “800 familias” de esa región “dependen de la empresa”, que además apoya con financiación a miles de pequeños y medianos productores en el país según explicó.
En ese sentido, el productor agrícola Manuel Belaller señaló que se unieron a la protesta de los trabajadores para demostrar que todos están “unidos” para defender ante la presunta “arbitrariedad” oficial.
“Este es un acto para que vean la unión de los productores, no estamos dispuestos a seguir tolerando las arbitrariedades, estamos dispuestos a muchas cosas más” para defender “nuestros derechos”, declaró Balaller a los periodistas.
Agroisleña, que tiene 82 puntos de venta y ocho silos en todo el país, se encuentra inscrita como empresa asociada en la Cámara Venezolano-Española de Industria y Comercio. Esta empresa beneficia a unos 18 mil productores venezolanos.
