El Fondo Especial de Compensación de Intereses (Feci) se creó mediante la Ley 4 de 1994, con la intención de fortalecer el sector agropecuario que se encontraba deprimido y no podía modernizarse ni hacer inversiones porque las tasas de interés que cobraban los bancos eran muy altas, de más del 24%.
Mucho ha cambiado en estos 12 años de vigencia de este subsidio, que es pagado por todos los que adquieran un compromiso crediticio.
El vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá, Mario De Diego, considera que no hay justificación alguna de que se siga manteniendo este subsidio, porque las tasas han bajado a niveles mínimos. Recrimina, además, que con los cambios que se fueron dando en el camino, "hoy nadie sabe a ciencia cierta a dónde van esos fondos; y, sin embargo, se sigue cargando el 1% y encareciendo así los costo financieros de los que pagan el recargo".
