La firma operadora de la estación nuclear dañada Fukushima en Japón, Tokyo Electric Power Co (Tepco), debería ser liquidada, ya que su fracaso en aprender de sus errores alimenta la inseguridad, dice el gobernador de una prefectura que alberga otra de las plantas atómicas de la firma energética.
Tepco fue nacionalizada el año pasado y recibe fondos públicos para pagar compensaciones a las 160 mil personas que tuvieron que dejar sus hogares después que un terremoto y un tsunami en 2011 causaran tres fusiones de reactores en el peor desastre nuclear desde Chernóbil en 1986.
Hirohiko Izumida, gobernador de la prefectura de Niigata al norte de Tokio, ha estado argumentando desde hace dos años en contra de dar permiso a la energética para que reinicie su estación Kashiwazaki Kariwa, la planta nuclear más grande del mundo.
