El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, aseguró que para que Francia siga siendo una “gran nación” su primer desafío es empujar a Europa a que se dote de los medios necesarios para controlar “la locura de las finanzas”.
La reorientación de Europa, según destacó en la clausura de la Universidad socialista en la localidad de La Rochelle, es “un imperativo” del que dependerán las elecciones europeas de 2014.
Ayrault recordó a las filas socialistas que la reorientación de la política europea para volcarla hacia el crecimiento fue iniciada por Francois Hollande tras su victoria en las presidenciales de mayo del año pasado.
Entre las prioridades, según el jefe del Ejecutivo galo, destacan la instauración de “una verdadera economía de la zona euro”, que disponga de una “verdadera capacidad presupuestaria”, y la definición “de una estrategia europea para las industrias del futuro”, con un énfasis en la transición energética.
