Southwest Airlines habría pedido más tiempo el año pasado para inspeccionar las hélices como la que se quebró durante uno de sus vuelos el martes en una falla de turbina que dejó muerta una pasajera.
La aerolínea se opuso a una recomendación del fabricante de las turbinas de realizar inspecciones ultrasónicas de ciertas hélices en un plazo de 12 meses, diciendo que necesitaba más tiempo para realizar las revisiones.
Southwest hizo los comentarios luego que reguladores federales estadounidenses propusieron hacer obligatorias las inspecciones. La Administración Federal de Aviación no ha requerido aún que las aerolíneas realicen las inspecciones, pero dijo el miércoles por la noche que lo hará en las próximas dos semanas.
La recomendación del fabricante siguió al estallido de una turbina en un vuelo de Southwest en 2016.
El martes, una turbina de otro vuelo de Southwest estalló sobre Pensilvania y fragmentos golpearon el fuselaje. Una mujer fue succionada parcialmente cuando una ventana se quebró. La mujer murió más tarde a causa de sus heridas.
El avión, un Boeing 737, que se dirigía de Nueva York a Dallas con 149 personas a bordo, hizo un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto en Filadelfia.
Investigadores federales siguen tratando de determinar por qué se zafó la ventanilla. Riordan, que estaba en la fila 14, llevaba el cinturón de seguridad. El forense en Filadelfia dijo que Riordan, madre de dos hijos y residente en Albuquerque, Nuevo México, murió debido a heridas causadas por el impacto en la cabeza.

