El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó más que lo previsto la semana pasada y tocó su nivel más bajo en casi cinco meses, lo que sugiere un sólido incremento del empleo que debería seguir apuntalando el crecimiento económico.
Aunque otro dato divulgado ayer mostró una moderación en la actividad fabril en la costa este de Estados Unidos en julio, el sector manufacturero se mantuvo optimista sobre las condiciones de negocio en los próximos seis meses.
La fortaleza sostenida del mercado laboral probablemente mantenga a la Reserva Federal (FED) en camino a elevar las tasas de interés por tercera vez este año.
“La FED puede seguir retirando con confianza su política expansiva en forma gradual”, comentó Chris Rupkey, economista jefe de MUFG en Nueva York.
“Las empresas no pueden permitirse perder trabajadores con las habilidades que necesitan para ayudar a elaborar sus productos y vender sus servicios”, agregó. Los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo bajaron en 15 mil, a una cifra desestacionalizada de 233 mil en la semana que terminó el 15 de julio, dijo el Departamento del Trabajo. Fue el nivel más bajo desde febrero, cuando los pedidos bajaron a 227 mil, que fue la mejor lectura desde marzo de 1973.