La autoridad de la competencia de Sudáfrica aprobó bajo ciertas condiciones la fusión de la cervecera belgo-brasileña AB InBev y la británica SABMiller, allanando así el camino a una de las mayores operaciones de este tipo de la historia.
Entre esas condiciones figura la venta por SAB Miller de su participación en Distell Group, una multinacional del sector con sede en Sudáfrica, para prevenir una posible pérdida de puestos de trabajo en una economía sudafricana que afronta ya numerosos problemas.
El tribunal de la competencia aprobó la fusión de los gigantes de la cerveza Anheuser-Busch InBev (AB InBev) y SABMiller bajo condiciones destinadas a tomar en cuenta a la vez el interés general y las normas de la competencia, indica un comunicado de la justicia sudafricana.
La fusión de AB InBev y de SABMiller, anunciada a finales del año pasado, ya recibió la luz verde de las autoridades de la competencia europeas, así como de una quincena de autoridades equivalentes en todo el mundo. África, un continente en el que SABMiller está muy bien implantada, es un mercado codiciado por AB InBev debido a su población joven. Esta fusión entre la primera y la segunda cervecera mundiales está destinada a crear un líder mundial del sector.


