La presidenta suiza, furiosa por una decisión tomada por la UE sobre la bolsa suiza, denunció ayer, en una declaración de excepcional firmeza, una medida que “busca debilitar a la plaza financiera” helvética.
La Comisión Europea aprobó el miércoles el reconocimiento de una equivalencia de la bolsa suiza, medida esencial para que los bancos europeos y los inversionistas puedan seguir comprando títulos cotizados en Suiza.
Pero la UE limitó este reconocimiento a un año y relacionó la renovación a las negociaciones sobre un acuerdo-marco institucional entre Suiza y la Unión Europea, provocando la furia de Suiza y de su presidenta, Doris Leuthard.
Tras esta decisión, el Gobierno suizo se reunió ayer en sesión extraordinaria para tomar una posición al respecto.
“Suiza reúne las condiciones para el reconocimiento de la equivalencia bursátil, de igual manera que los otros Estados que obtuvieron el reconocimiento. Consideramos que el reconocimiento limitado es una discriminación con Suiza”, declaró la presidenta suiza en su discurso.
El Gobierno suizo “duda de la regularidad de esta decisión y supone que la UE busca debilitar a la plaza financiera suiza”, añadió.
Los 28 Estados miembros tenían hasta el miércoles por la noche para cuestionar la proposición de Bruselas sobre la bolsa suiza.
Solo el Reino Unido se abstuvo de dar su opinión sobre la medida. Los otros 27 miembros de la UE la aprobaron.
