En la asamblea convocada para hoy por el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), uno de los asuntos principales será el arbitraje planteado por el presidente Juan Carlos Varela a este sindicato y a la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).
La propuesta del mandatario busca concluir la huelga en el sector de la construcción, la cual cumple 28 días y genera pérdidas por al menos 840 millones de dólares.
El mecanismo, que solo pueden solicitar los trabajadores, genera dudas entre los sindicalistas.
“Nosotros tenemos nuestra preocupación al pedir este arbitraje. La experiencia es que en estos procesos el laudo arbitral favorece siempre al sector empresarial”, anticipó Genaro López, dirigente sindical.
El funcionamiento de un arbitraje se cumple con la participación inicial de las partes, y en caso de subsistir las diferencias, entra la mediación del Gobierno.
Una vez los trabajadores solicitan el arbitraje, el sindicato nombra un árbitro, la Capac nombra otro, y ambos tratan de ponerse de acuerdo para escoger un tercero. En caso de mantenerse las diferencias respecto de este último, que es lo habitual, el Gobierno hace la designación. Cuando existe controversia se aplica la decisión mayoritaria.
Pese a que la semana pasada la Capac sostuvo que prefería mantenerse negociando directamente con el Suntracs hasta alcanzar un acuerdo, su decisión cambió ante la imposibilidad de un pacto con el sindicato.
“La única opción viable para resolver este conflicto es el arbitraje”, informó el gremio empresarial en un comunicado.
Agregó que con esta medida se busca suspender la huelga, el regreso de los trabajadores a sus puestos de trabajo y no prolongar las graves afectaciones que sufren la industria y la economía del país.
Hasta ahora las propuestas planteadas por los obreros y empresarios se han mantenido sin cambios. Suntracs plantea un incremento salarial de 11% anual, mientras la Capac se mantiene en 1% al año.

