El robo de información personal desde más de 100 millones de tarjetas de crédito y cuentas corrientes en Corea del Sur ha originado masivas muestras de molestia y demandas legales contra las empresas proveedoras de dinero plástico en la cuarta economía más grande de Asia.
Entre los afectados, estarían la presidenta Park Geun-hye y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, según reportes de prensa. Los surcoreanos repletaron ayer una de las sucursales de los bancos afectados por el robo informático para asegurarse de que su dinero estaba a salvo.
Abogados, en tanto, dijeron que 130 personas se unieron a una demanda colectiva en contra de sus proveedores de tarjetas de crédito, en lo que se espera sea el primero de varios litigios.
La mayor violación de la intimidad personal en la historia de Corea del Sur ha puesto de relieve aún más la vulnerabilidad de la información de las tarjetas de crédito, después de que millones de datos de titulares estadounidenses fueron robados de la minorista Target Corp durante la temporada de compras navideñas. Los surcoreanos, en promedio, tienen más de cuatro tarjetas de crédito, algo que ha contribuido a uno de los niveles de deuda personal más altos en el mundo desarrollado.