Un juez de Brasil suspendió la exportación de animales vivos para ser sacrificados en el país de destino, acogiendo la denuncia de una oenegé en la que señala que son transportados en condiciones crueles.
Las exportaciones solo podrán ser reanudadas cuando se garantice un trato adecuado a los animales, señaló el juez Djalma Moreira Gomes de Sao Paulo en su decisión publicada por la prensa local.
La oenegé Foro Nacional de Protección y Defensa Animal interpuso una demanda civil por las malas condiciones en las que están unas 27 mil cabezas de ganado -propiedad de Minerva Foods- en el barco Nada, atracado en el puerto de Santos que sirve a Sao Paulo, en su ruta hacia Turquía.
Según un reporte veterinario, los animales son transportados en espacios pequeños y poco higiénicos. Esperamos que la exportación de animales vivos sea definitivamente prohibida”, agregó.
