El sector privado, en conjunto con el Gobierno, estructura un plan que logre aumentar las exportaciones y depender menos de las importaciones, tras la firma de varios tratados de libre comercio (TLC) y acuerdos comerciales.
Antes de que Panamá suscribiera los 22 acuerdos comerciales existentes, exportaba bienes por cerca de mil 200 millones de dólares y ahora los envíos son de $600 millones anuales. Se importaban $300 millones y ahora la cifra supera los $13 mil millones, y de esa suma $5 mil millones corresponden a productos alimenticios.
Ramón Martínez, ministro de Comercio e Industrias (MICI), afirma que los tratados de libre comercio son buenos, pero en Panamá no le hemos sabido sacar provecho.
De acuerdo con el funcionario, somos un país pequeño que no produce mucho, por eso la balanza comercial siempre va a estar en contra.
“Los TLC nos ofrecen seguridad jurídica. De hecho, de la inversión extranjera directa que tenemos en Panamá, la gran mayoría es de países con los que tenemos tratados de libre comercio. De manera que hay ciertos beneficios que se deben analizar, mucho más que esta balanza comercial deficitaria”, comentó el titular del MICI.
Además, con los TLC el sector servicios se beneficia y esta es una de nuestras fortalezas, agregó.
“Si bien es cierto que las exportaciones han venido decayendo en los últimos 10 años. Si no hubiésemos tenido tratados de libre comercio, hubiésemos perdido ventajas competitivas”.
Exportar una tonelada métrica de banano a la Unión Europea nos cuesta 75 euros ($83). Sin tratado estaríamos exportando casi al doble y esto nos pondría en una situación poco ventajosa, explicó Martínez.
Cuando se tiene un tratado de libre comercio las reglas son claras y permanentes. “Tenemos un vecino que nos sube, nos baja aranceles, nos cambia las reglas de aduanas y nos hemos visto perjudicados por años. De haber tenido un tratado de libre comercio con este país vecino, las cosas hubiesen sido distintas”, dijo Martínez, aludiendo a Colombia.
Panamá y Colombia firmaron en septiembre de 2013 un TLC que no ha sido ratificado.

Rosmer Jurado, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), aboga por una estrategia público-privada donde se pueda maximizar el beneficio de los TLC, porque solo se están utilizando para importar materias primas.
Desde el punto de vista del sector exportador, se deben tomar medidas a mediano y largo plazo. Es fundamental agilizar la tramitología y la coordinación con las instituciones que tienen que ver con el sector productivo.
En Panamá, el sector agroexportador debe cumplir con una serie de trámites para poder producir, sin embargo, para importar, en 48 horas se obtiene el permiso, manifestó Jurado.
“Nosotros como empresarios también tenemos la culpa, porque estamos en nuestra zona de confort. Nosotros debemos emular el modelo de negocio que ha utilizado Holanda, el segundo agroexportador del mundo, un país que con menos territorio que Panamá ya ha logrado ser exitoso”, añadió Jurado.
Plan de gobierno
El Gobierno se impuso un plazo de 100 días para establecer una oficina de inteligencia comercial en la que se identifique en los distintos mercados cuáles son los nichos que son convenientes para el sector productivo. También programa mejorar la participación desde las embajadas con personal idóneo que promueva la oferta panameña e identifique potenciales nichos de mercado.
“Estamos preparados para darle la vuelta a las bajas exportaciones, porque hemos identificado en dónde fallamos. Es hora de sacar beneficio a los tratados de libre comercio”, indicó el titular del MICI.
Por su parte, Severo Sousa, expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y moderador del panel Capitalizando los TLC, coincide que los tratados son realmente buenos, simplemente no los hemos sabido aprovechar a través de los diferentes gobiernos, y el sector privado se ha quedado rezagado.
