Dustin Guerra dguerra@prensa.com La tarifas por la prestación del servicio de agua potable serán "ajustadas" y los usuarios deberán pagar un cargo adicional para el mantenimiento y funcionamiento de los alcantarillados sanitarios, dijo Laurencio Guardia, director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
La firma consultora uruguaya ATT iniciará en las próximas semanas un estudio denominado "Reforzamiento Institucional del IDAAN" que se encargará de recomendar las nuevas tarifas que debe implementar la institución, con las cuales se busca garantizar la recuperación de las inversiones que se están realizando en agua potable y saneamiento.
Guardia confirmó que este estudio forma parte de los compromisos que adquirió el Gobierno de Panamá con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Japonés de Cooperación Internacional que están financiando el proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá.
"Este ajuste es necesario y dependiendo de los resultados del estudio, entonces los miembros de la junta directiva tomarán una decisión sobre la nueva tarifa", comentó el funcionario.
El contrato con la firma consultora por el monto de 60 mil dólares está siendo financiado por el BID.
Ente Regulador El director de Agua y Alcantarillados sanitarios del Ente Regulador, Avilio Pittí, consideró apropiado que se realice un estudio que evalúe la posibilidad de ajustar las tarifas y así compensar los costos de operación de esta institución.
Destacó que esta es una decisión muy delicada y debe ser elevada a consulta o audiencia pública, para que la sociedad civil también participe de la misma.
Tarifas Un estudio realizado por el BID a través de la firma ESA Consultores revela que la tarifa en Panamá es de 26 centésimos por metro cúbico de agua potable, aunque el costo real se estima más bien en 71 centésimos por metro cúbico.
Ian Walker, quien participó en esta investigación, comentó que se pudo determinar que la principales ciudades de Centroamérica y Panamá mantienen una tarifa en bloques que crece con el consumo, por lo que se produce un subsidio cruzado a favor de los pobres si los ricos consumen más agua.
En pocas palabras, las clases marginadas -con limitado acceso al líquido- pagan iguales cantidades de dinero por el servicio de agua potable que los ricos, que tienen mayor acceso.
Cambios de modelo Darío Delgado, presidente de la firma consultora panameña GASSA, consideró que el modelo de gestión que se implementa en el IDAAN debe ser mejorado, porque al tener muchas funciones y registrar bajos ingresos se afecta directamente la calidad de sus servicios.
"El IDAAN está limitado económicamente y por ejemplo no ha podido asumir varias plantas de aguas residuales construidas por el sector privado y en algunas ocasiones por entidades públicas como la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI)", sentenció el experto.
Explicó que para que funcionen estas plantas ubicadas en Paitilla, Brisas del Golf y Costa del Este, la entidad debe designar un personal, colocar los sistemas de electricidad y planificar los cobros correspondientes, pero simplemente no cuenta con los recursos.
Estudios realizados para el proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá revelan que los 900 mil habitantes y las industrias del área metropolitana de la ciudad de Panamá generan diariamente unos 280 mil metros cúbicos de aguas residuales. Las mismas son vertidas sin tratamiento a los ríos que atraviesan la ciudad y van a la bahía a través de un sistema de alcantarillado que solo cubre el 70% de la urbe.

