El Banco de Inglaterra mantuvo nuevamente sus tasas de interés en mínimos históricos y recortó sus pronósticos de crecimiento y de salarios debido al impacto del brexit en la economía.
El gobernador del BoE (por su sigla en inglés), Mark Carney, dijo, sin embargo, que no faltaría mucho para justificar un alza de las tasas.
La entidad reiteró que podrían subir los costos de endeudamiento un poco más de lo que esperan los inversores en los próximos tres años, posiblemente en el lapso de un año.
“Esos aumentos se harían a un ritmo gradual y relativo (...) que sería más de lo que espera el mercado, pero por debajo del ciclo tradicional”, dijo Carney en una conferencia de prensa tras conocerse la decisión.
Los principales bancos centrales han buscado alejarse de la relajada política monetaria vigente tras la crisis financiera, pero muchos están teniendo dificultades para hacerlo sin matar el crecimiento.
El BoE destacó que el impacto del brexit -la salida de Reino Unido de la Unión Europea- en la quinta mayor economía del mundo está afectando al poder adquisitivo de las familias y las decisiones de negocios, con su consecuente debilitamiento de la inversión.