Los dos poderosos de la televisión hispana quedaron ayer enfrentados luego que el mexicano Grupo Televisa demandó ayer a Univisión por presunta violación de contratos y tras la decisión del presidente del conglomerado azteca, Emilio Azcárraga, que dimitió abruptamente al consejo administrativo de la empresa estadounidense.
El magnate mexicano Emilio Azcárraga Jean, uno de los principales accionistas de Univisión, dimitió junto a su subalterno, Alfonso de Angoitia, el vicepresidente de Televisa, después que salieron a relucir una serie de diferencias entre los grupos.
Con esa decisión quedaron fracturados los lazos de más de una década que inundaron la pantalla chica del sur de la Florida con telenovelas mexicanas.
Televisa, que nutre el 70% de los programas del horario estelar de Univisión, interpuso una acción judicial en un tribunal federal de Califonia por 5.2 millones de dólares.
