El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se queja regularmente de lo que él llama “noticias falsas”. Lo que preocupa a algunos expertos es, no obstante, el riesgo de datos adulterados provenientes de la propia administración.
Si bien existen directivas gubernamentales para evitar que eso suceda, los profesionales de los números temen que las declaraciones ocasionalmente displicentes del presidente sobre la economía y las estadísticas económicas, y su aparente desprecio por los economistas en general, puedan significar futuros problemas.
Con un mes en la presidencia, Trump aún no ha nombrado a nadie en el Consejo de Asesores Económicos, creado en 1946 para proporcionar a los presidentes análisis económicos y consejos objetivos. De hecho, los integrantes del consejo se quejan de que la Casa Blanca parece estar prestando escasa atención a los informes periódicos que producen sobre la economía, dijo una persona al tanto del tema bajo condición de anonimato.
