El presidente de Brasil, Michel Temer, vetó dos leyes que reducían las zonas de protección de la selva amazónica, una demanda que venían reclamando con firmeza grupos de ecologistas.
Temer anunció su “veto integral” a esas normas en un mensaje de Twitter, en el que respondía directamente al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
La decisión se dio horas antes de que el mandatario inicie una gira internacional -en medio de la crisis política que le acecha- que debe llevarle el jueves y el viernes a Noruega, uno de los principales donantes a programas de protección de la Amazonia.
Una de las leyes preveía cambiar el estatus de protección de un alto porcentaje del Bosque Nacional de Jamanxim.
Con el cambio de estatus, una superficie de 486 mil hectáreas podría haber sido liberada para actividades mineras o agrícolas, abriendo la puerta a su deforestación. La zona de protección del Bosque Nacional fue delimitada en 2006 por un decreto del presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), que autoriza únicamente actividades de investigación y de tradiciones de comunidades locales.
El otro veto presidencial es para una medida que cortaba 100 mil hectáreas de una zona de protección en Pará, para destinarla a la construcción de un ferrocarril. Aunque la decisión satisface las demandas de las organizaciones ecologistas, Temer se arriesga a generar descontento en el poderoso sector del agronegocio, que cuenta en sus filas a numerosos legisladores de su base parlamentaria.
