El mes de octubre de 2019 cerró como el tercero con menos precipitaciones en la cuenca del Canal durante los últimos 70 años, según los registros de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Las precipitaciones en octubre estuvieron 35% por debajo del promedio histórico, atribuido al cambio climático y al fenómeno de El Niño.
Esto significa que durante el pasado mes solo hubo 215 milímetros de precipitación, es decir, 116 milímetros menos de los 331 milímetros del promedio histórico.
El lago Gatún, principal reservorio artificial del Canal, tenía ayer 24.93 metros sobre el nivel del mar, 1.47 metros por debajo de los 26.40 metros que debía tener para esta fecha.
Golpe en los ingresos
Se trata de un gran déficit de agua si se tiene en cuenta que el lago Gatún mide 436 kilómetros cuadrados.
Aunque el problema de la sequía también afecta a otras zonas del país, la situación se vuelve más crítica para las provincias de Panamá y Colón, ya que el 50% o más de 2 millones de habitantes del país que viven en sus alrededores, se abastecen de agua de estos lagos.
En el mismo sentido se vuelve un problema para el Canal, ya que al haber bajos niveles en los embalses, la administración debe aplicar ajustes en el calado de las embarcaciones para que puedan transitar. Cuando se realizan tránsitos con ajuste de calado, los ingresos económicos de la ACP también disminuyen, porque los buques deben rebajar el tonelaje o peso para que floten más y puedan transitar sin inconvenientes. En estos momentos el calado para los neopanamax se mantiene en 46 pies, cuatro pies por debajo de los 50 pies permitidos en las nuevas esclusas, debido a las pocas precipitaciones en la cuenca.
Medidas
Previendo el déficit de los embalses, a pocas semanas del inicio de la temporada seca, el Canal de Panamá ha redoblado las medidas que aplica para conservar agua y tener un uso más eficiente en las operaciones de la vía interoceánica.
Entre estas disposiciones, se suspendió la generación de energía en la hidroeléctrica de Gatún desde octubre de 2018 para no gastar agua a través de las turbinas.
Durante el tránsito de buques, se implementan acciones de conservación, como la eliminación de la asistencia hidráulica en las esclusas panamax. Se aplica el esclusaje cruzado, es decir, se envía agua entre los dos carriles de las esclusas panamax durante los tránsitos, para reducir su vertido al mar.
En la medida que la dimensión de los buques lo permitan, se transita dos barcos al mismo tiempo y hay un uso intensivo de las tinas de ahorro de agua en las esclusas neopanamax.
De acuerdo con la ACP, para que Gatún y Alajuela alcancen niveles suficientes que permitan atender la demanda de agua durante la estación seca, se requiere de precipitaciones extraordinarias, como las ocurridas en 2010 con la tormenta La Purísima y Otto, en 2016.
