Teva Pharmaceutical Industries, Ltd., cedió su posición como la compañía más grande de Israel por primera vez en 15 años en un nuevo golpe a la reputación de la farmacéutica.
La capitalización bursátil de la compañía cayó el lunes a $17 mil 600 millones, mientras que la de Check Point Software Technologies Ltd. de Tel Aviv pasó los $17 mil 700 millones, según datos compilados por Bloomberg.
La caída de Teva desde la punta superior de la pirámide corporativa de Israel fue precipitada por una pérdida de valor accionario de $32 mil millones en el último año, debido a adquisiciones que no funcionaron y que dejaron al mayor fabricante de medicamentos genéricos del mundo sumido en deuda.
La empresa, considerada por mucho tiempo menayat ha’am (en hebreo “la acción del pueblo”), valía más que el valor combinado de las 10 mayores empresas israelíes que cotizaban en bolsa a finales de 2015.
La farmacéutica está ahora bajo el asedio de los inversionistas y acreedores, a la vez que lucha para detener una caída de sus ganancias, hacer pagos de deuda e identificar a un nuevo presidente ejecutivo después de la salida de Erez Vigodman hace seis meses. Los encargados han adoptado medidas cada vez más enérgicas para detener el desplome del valor de mercado.