La Unidad de Inteligencia del grupo británico The Economist rebajó la proyección de crecimiento de Panamá para este 2018. El grupo espera que el producto interno bruto (PIB) crezca un 5%, por debajo de la proyección anterior de 5.8%, debido a la huelga de los trabajadores de la construcción que paralizó la actividad y a una disminución de la producción y el consumo provocada por mayores precios de los combustibles.
La acción del grupo británico sigue a la adoptada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que el pasado 1 de junio anunció que rebajaría en alrededor de un punto porcentual su estimación previa de 5.6% para 2018.
En el primer trimestre del año, de acuerdo a cifras oficiales preliminares, la economía creció 4.2%. El Ministerio de Economía y Finanzas espera un repunte de la actividad en el segundo semestre del año.
A pesar de la rebaja en la estimación de crecimiento, “Panamá permanecerá entre las economías de más rápido crecimiento de la región”, según la unidad de The Economist.
De hecho, la proyección para 2019 fue revisada al alza, desde 5.4% a un 5.9%, para reflejar un repunte liderado por aumentos en la inversión, el consumo y las exportaciones.

El grupo británico espera que los proyectos de infraestructura y el desempeño global de la economía lleven el crecimiento promedio entre 2018 y 2019 a un 5.5%, antes de una ralentización hasta un 4% en 2020, producto de una desaceleración de la economía de Estados Unidos.
En el periodo 2018 - 2022 el sector servicios impulsará el crecimiento, especialmente el transporte, el comercio y el sector financiero, y la irrupción de grandes proyectos de minería ayudarán a diversificar la economía.
Sobre la política fiscal, el reporte señala que los aspectos fundamentales mantienen una trayectoria estable y que el Gobierno se beneficiará de mayores portes del Canal, pero advierte de que el aumento en el gasto social presenta un reto para la reducción de los niveles de déficit.
El Gobierno seguirá recurriendo al mercado de capitales global, al que tiene “buen acceso, como se reflejó en la emisión de bonos más reciente”, y la relación entre la deuda pública y el producto interno bruto se irá reduciendo levemente hasta un 37.9% en 2022.
El fortalecimiento de Panamá como centro logístico y financiero seguirá siendo una prioridad, señala The Economist, que reconoce que después del caso Mossack Fonseca el país ha intentado elevar los estándares de transparencia financiera y espera que reciba una calificación de cumplidor en la próxima revisión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
