Parece que ya llegaron los tiempos difíciles sobre los que advirtió el Banco de Inglaterra. Pese a que el trimestre pasado el desempleo cayó a su tasa más baja en más de cuatro décadas, los trabajadores británicos sufrieron una caída en sus ganancias reales por primera vez en 2 años y medio, mostraron ayer datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales.
Esto resulta particularmente problemático para un país que depende de que los consumidores optimistas sigan gastando, en particular porque comenzará a negociar su separación del bloque comercial más grande del mundo. Es casi seguro que las cifras alimentarán el debate sobre el nivel de vida mientras el Reino Unido se prepara para elecciones generales el 8 de junio.
Las ganancias reales siguen por debajo del nivel que tenían antes de la crisis financiera de 2008, y la recuperación que registraron en los últimos 24 meses ahora pasó a revertirse en tanto una libra esterlina debilitada impulsa los precios.
Mark Carney, presidente del Banco de Inglaterra, dijo que los hogares enfrentarán “tiempos de desafíos” en el segundo semestre.
“Ahora que los aumentos de los salarios regulares están desacelerando nuevamente, el crecimiento de las ganancias quedó muy atrás de la inflación”, dijo Suren Thiru, director de Economía de las British Chambers of Commerce. “Si sigue incrementándose la disparidad entre el crecimiento de los salarios y el de los precios como proyectamos, probablemente el gasto de los hogares siga desacelerando, lo cual debilitará la actividad económica en general”.
