Estados Unidos (EU), México y Canadá dijeron el martes que habían avanzado en las negociaciones para modernizar el pacto comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), pero reconocieron que aún queda mucho trabajo si quieren concluir el proceso a fin de año como estaba previsto.
Los negociadores, tras concluir ayer en Ottawa la tercera de siete rondas, dijeron que habían cerrado en lo sustantivo un capítulo sobre las pequeñas y medianas empresas, y que esperaban terminar el trabajo sobre temas de competencia antes de la próxima reunión en Washington del 11 al 15 de octubre.
Los equipos no entraron en detalles sobre las cuestiones más delicadas y el ministro mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, dijo en rueda de prensa que habrá desafíos sustanciales en la próxima ronda.
Funcionarios mexicanos y canadienses han expresado su preocupación porque Estados Unidos aún no ha presentado detalles sobre algunas de las cuestiones más difíciles, como las reglas de origen, que establecen la cantidad de producto que debe originarse en un país del Tlcan.
Se espera que las conversaciones terminen en diciembre, pero expertos en comercio dicen que es poco probable dada la complejidad de algunos de los temas más polémicos.
“Nunca dijimos que sería fácil”, comentó a reporteros la canciller canadiense Chrystia Freeland al final del quinto día de conversaciones.
El comercio entre los tres países se ha cuadruplicado desde que el Tlcan entró en vigor en 1994, superando el millón de millones de dólares en 2015. Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho repetidamente que el tratado es un desastre y ha amenazado con deshacerse de él a menos que haya cambios importantes.
