Tocumen, S.A. cederá, a manera de intercambio, un porcentaje de los terrenos que adquirió en 2012 a la Universidad de Panamá (UP) para obtener otros predios que necesita para construir antes de 2022 la tercera pista de aterrizaje.
La terminal necesita anexar 800 hectáreas colindantes a la principal pista de aterrizaje. Para ello, desde el año pasado la administración mantiene conversaciones con los propietarios de estos terrenos.
Tocumen firmó un acuerdo que establece que el 50% del valor de los terrenos se pagará en efectivo y la otra mitad se cancelará a través de intercambio de propiedades de la propia terminal aérea o del Estado, dueño del 100% de la sociedad anónima administradora de los principales aeropuertos del país.
Carlos Duboy, gerente de Tocumen, S.A., y quien dejará el cargo el próximo 16 de junio luego de presentar su renuncia el jueves pasado, explica que están a la espera de la actualización de los avalúos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y de la Contraloría, ya que los que habían hecho se vencieron.
Diferencias por precio de los terrenos
El precio que ha fijado Tocumen para negociar la compra oscila entre $12 y $20 el metro cuadrado, pero los dueños piden entre $40 y $50.
Duboy dice que hay terrenos inundables y pantanosos, por lo cual el precio por metro cuadrado no será igual para todos. Por ello, sustenta, no sería un intercambio de hectáreas por hectáreas, sino por el valor del metro cuadrado.
El plan maestro de Tocumen a 2035 incluye la tercera pista y una tercera terminal.
El desarrollo inmobiliario, industrial y comercial se ha intensificado en el área, lo que pone presión sobre los planes de expansión de la terminal aérea.
Informes de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) señalan que si la nueva pista de aterrizaje no está lista en el año 2025, Tocumen tendrá problemas para recibir y despachar a tiempo los vuelos.

El origen de los fondos
En mayo pasado Tocumen colocó una emisión de bonos por 225 millones de dólares, de los cuales, preliminarmente, 100 millones de dólares se emplearían para adquirir los terrenos. Adicionalmente a las 337 hectáreas que el aeropuerto compró a la Universidad de Panamá por 109 millones de dólares, Tocumen ofrecerá como intercambio bienes que tiene el MEF en Arraiján, provincia de Panamá Oeste.
Duboy plantea que el intercambio de tierra no afectará el plan que tiene Tocumen de construir una ciudad aeropuerto en las hectáreas adquiridas a la casa de Octavio Méndez Pereira, entidad con la cual mantiene un saldo de 20 millones de dólares, según los informes financieros al 31 de marzo de 2018.
Cualquier desarrollo que se haga en estos terrenos, señala Duboy, debe seguir los parámetros fijados en el plan maestro, que específica que en esa zona hay límite de altura y establece el tipo de negocio que ahí se puede levantar, como hoteles, hospitales, galeras y centros de oficina.
La administración del aeropuerto decidió darle prioridad al programa de expansión de Tocumen, que además de la nueva terminal que construye la empresa Odebrecht y que debe estar operativa parcialmente en enero 2019; también incluye la reparación de la infraestructura actual, como pista de aterrizaje y calles de rodaje, en vez de invertir en el desarrollo de la ciudad aeropuerto.
“No se ha descartado, pero tenemos fondos limitados y la prioridad era mejorar la infraestructura actual”, comentó Duboy.
El plan de Tocumen es emplear el mismo mecanismo que se utilizará en la zona logística para desarrollar la ciudad aeropuerto. Bajo este esquema, Tocumen invierte en las vías de acceso, calles internas y servicios básicos como luz y agua, mientras que los inversionistas amparados en una concesión de 20 años construyen la infraestructura.
