El modelo de transformador de transferencia o switch marca Kearney, que hizo cortocircuito el lunes 18 de septiembre y dejó sin electricidad por seis horas al Aeropuerto Internacional de Tocumen, fue descontinuado hace unos años por el fabricante estadounidense Cooper Power Systems.
Estos sistemas tienen un periodo de vida útil de 20 años y los que están instalados en la subestación 8 de Tocumen, donde se originó la falla, se encuentran operativos desde 1976; es decir, hace 41 años.
Carlos Duboy, gerente de Tocumen, S.A., aseguró que mensualmente personal técnico del aeropuerto realiza un mantenimiento a todo el sistema eléctrico, pero reconoció que estos equipos debieron reemplazarse hace años.
“Yo acepto la responsabilidad, pero la realidad es que debieron cambiarse estos sistemas hace años”, dijo.
El ejecutivo señaló que hace dos meses el aeropuerto inició una inspección en las 22 subestaciones eléctricas para determinar qué equipos deben cambiarse en el corto plazo.
Se estima que reemplazar los equipos obsoletos, así como mejorar los sistemas de respaldo le costará al aeropuerto $2 millones.
Aunque Tocumen ya tenía redactado el pliego de condiciones para licitar este contrato, ahora la administración de la terminal aérea pedirá propuestas a las compañías eléctricas que actualmente trabajan en el programa de ampliación para escoger al proveedor que actualizará las subestaciones eléctricas.
El nuevo sistema será similar al que tendrá la subestación eléctrica que se construye para la nueva terminal de pasajeros, donde se están instalando equipos marca Eaton, Schneider y Siemens.
El cambio de estos equipos le permitirá al aeropuerto contar con un panel de control, que servirá para detectar en qué sector hay un cortocircuito, y no será necesario hacer una inspección manual de todo el sistema, como ocurrió el lunes.
Personal técnico de la terminal aérea explicó que la planta de respaldo de dos megavatios no entró en operación, ya que los sistemas de protección del equipo, al detectar que había un cortocircuito, no permitieron que comenzara a funcionar.
Para evitar que se repita el caos del pasado lunes, que afectó a 20 mil pasajeros en Panamá y en otros países, en los próximos días se aislará la planta eléctrica del resto del sistema de electricidad de Tocumen. Con esta medida, se busca que la planta marca Caterpillar, que tiene capacidad para suministrar energía de forma continua por tres días, tenga un sistema independiente conectado a la terminal.
Por el momento, el aeropuerto trabaja con 21 subestaciones eléctricas y se estima que en 48 horas deben terminar los trabajos para reemplazar el transformador que provocó el cortocircuito.
“Tenemos uno de esos transformadores en la bodega y esperamos que la subestación 8 vuelva a entrar al sistema antes del jueves”, comentó Duboy.
Por el momento, las primeras inspecciones han arrojado que, debido a los años de operación, el equipo no soportó las fluctuaciones de energía que se registraron en la zona.
Preliminarmente, Tocumen calcula que el incidente costará entre $2 millones y $2.5 millones en gastos de traslado y hospedaje de más de 5 mil pasajeros. Tocumen también debe hacerle frente a las pérdidas que el daño haya provocado a las aerolíneas.
