La nueva terminal de pasajeros (T2) le dará entre tres y cuatro años de flexibilidad operativa al Aeropuerto Internacional de Tocumen.
El nuevo edificio de 116 mil metros cuadrados podrá manejar 9 millones de pasajeros al año, elevando la capacidad del aeropuerto a 25 millones de personas al año, movimiento que se estima se alcanzará para el año 2023.
Ayer se realizó el acto de apertura de la T2, que desde el viernes 26 de abril está operando con 5 puertas de abordaje. Las 15 restantes se irán habilitando en los próximos meses y se espera que el edificio con todas sus facilidades y locales comerciales esté 100% operativo para el último trimestre del año.
Dulcidio De La Guardia, presidente de la junta directiva de Tocumen, comentó que la próxima administración debe darle prioridad a la construcción de la tercera pista de aterrizaje, ya que las dos pistas actuales llegarán a su máxima capacidad en 2023.

Óscar Ramírez, gerente de Tocumen, describió la nueva terminal como un “imponente modelo de arquitectura”, al que fue necesario hacerle cambios en su diseño para hacerlo más funcional.
A través de cuatro adendas se añadió un puente para conectar las dos terminales, se amplió el sistema de equipaje y se añadieron 2 mil 500 metros para expandir el espacio interior del edificio.
Desde que en 2012 se firmó el contrato entre Tocumen y la empresa Odebrecht, el costo de la T2 se ha incrementado en $238 millones, hasta alcanzar los $917 millones.
Durante el acto inaugural, el presidente Juan Carlos Varela indicó que para terminar la construcción de la nueva terminal fue necesario arreglar la situación en la que estaba el aeropuerto cuando entraron al proyecto en 2014. Indicó que pese “a las tormentas judiciales y mediáticas” -la misma expresión que utilizó en la inauguración de la línea 2 del Metro, también construida por Odebrecht-, el proyecto registra un avance superior al 90%.
Según los términos de la cuarta adenda, Odebrecht, que en la pasada administración pagó sobornos en Panamá por $59 millones, debe salir del proyecto el 31 de mayo, pese a que todavía quedarán trabajos importantes pendientes, como la puesta en marcha de todas las líneas del sistema de equipaje, y la integración entre las dos terminales.
Por los próximos meses los pasajeros que entren y salgan por la nueva terminal todavía deberán utilizar el sistema de migración y aduana de la terminal 1, ya que el sistema de equipaje de la T2 no está terminado.
El área de estacionamiento, por su parte, registra un avance inferior al 50%.
Desde el viernes 26, la nueva terminal manejó 6 mil pasajeros y más de 58 operaciones aéreas.