Tokio enfrenta una escasez de plazas hoteleras de cara a los Juegos Olímpicos del año que viene, por lo que las autoridades valoran la posibilidad de recurrir a cruceros amarrados a puerto a modo de hoteles flotantes.
A pesar del frenesí inmobiliario, se calcula que en la capital japonesa faltarían 14 mil habitaciones para dar cabida al turismo relacionado con la cita olímpica.
Las autoridades locales creen que una solución podría ser alojar a estas personas en enormes barcos atracados en las costas de Tokio y de la cercana Yokohama.
Una de las empresas que se sumaron al plan es JTB, la mayor agencia de viajes de Japón, que para el periodo olímpico fletará el “Sun Princess”, un buque de 1,011 camarotes con todo tipo de servicios, desde jacuzzis hasta teatro.
La agencia ofrece paquetes que combinan habitaciones y entradas para algunas competiciones, aunque no son precisamente baratas.
Dos noches en una habitación con balcón y un tique a un partido de fútbol olímpico costarían 200 mil yenes (1,850 dólares), en tanto que dos noches en una suite de 50 m2 combinado con dos entradas para un partido de béisbol se elevaría a 724 mil yenes (6,700 dólares).
También se negoció que el barco “Explorer Dream”, de 928 camarotes, atraque en Kawasaki, en la parte occidental de la bahía de Tokio. Y tanto el gobierno local de Tokio como las autoridades de la prefectura de Chiba, al este de la capital, buscan más opciones de alojamiento en cruceros.
