El presidente del fabricante de automóviles japonés Toyota en Reino Unido, Marvin Cooke, advirtió que la planta británica de Burnaston vería afectada su producción temporalmente en caso de que haya una salida de la Unión Europea sin acuerdo.
Creo que si el Reino Unido rompe con la UE a finales de marzo, se detendrá la producción en nuestra fábrica, advirtió Cooke.
Dijo que ignoraba si esta interrupción duraría solamente unas horas, días o meses. Cooke estimó que esa medida podría afectar también el futuro de la planta a largo plazo, a causa de los costos adicionales de importación y de exportación que rebajan su competitividad.
“Desafortunadamente, eso reduciría el número de vehículos fabricados en Reino Unido y conllevaría la pérdida de empleos”, dijo.
Toyota no es el primer fabricante automotriz en advertir contra las consecuencias de un brexit duro en Reino Unido.
En julio, Jaguar Land Rover amenazó con reducir sus inversiones en el Reino Unido en caso de brexit duro. Dos meses más tarde, BMW anunció que su planta fabricante del Mini en Reino Unido cerraría cuatro semanas después de que la salida de la UE fuera efectiva para evitar interrupciones en el caso de un brexit sin acuerdo.
Toyota había dicho en febrero que iba a ensamblar su nuevo automóvil familiar Auris en su fábrica de Burnaston (centro de Inglaterra), un año después del anuncio de una inversión de 314 millones de dólares en ese sitio. La fábrica Toyota de Deeside, en el norte de Gales, suministrará la mayor parte de los motores. Estas dos plantas emplean a unas 3 mil personas.
