Las firmas británicas deberían tener acceso a trabajadores de la Unión Europea (UE) durante un período de transición tras el brexit, dijo un ministro tras difundirse que el gabinete quería que las normas de libre movimiento de personas sigan aplicándose hasta dos años.
La preocupación sobre la inmigración fue clave en la votación del año pasado para dejar la UE y el Gobierno ha hecho del control de fronteras un asunto clave para sus planes del brexit, además de la principal razón de su decisión de dejar el mercado único de la UE.
Sin embargo, las elecciones del mes pasado, en las que los votantes despojaron a la primera ministra Theresa May de su mayoría parlamentaria, han reabierto el debate sobre qué tipo de relación debería buscar. El Gobierno promete lograr un consenso cuanto antes.