En Panamá hay 23 mil 855 personas entre 5 y 17 años de edad, clasificadas dentro del trabajo infantil. La mayoría de ellas (58.5%) se dedica a actividades agropecuarias, forestales, de la pesca y caza.
Poner fin al trabajo forzoso para 2025, es el objetivo que plantea la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no solo en Panamá, sino en aproximadamente 200 países a escala mundial. Pero para lograr este objetivo, el organismo internacional plantea avanzar a una mayor velocidad.
Propone evolucionar en cuatro pilares en la lucha contra el trabajo infantil: reforzar las protecciones legales, mejorar la gobernanza de los mercados de trabajo y de las empresas familiares, consolidar la protección social e invertir en una educación gratuita y de calidad.
Las estimaciones mundiales publicadas en septiembre indican que hay 152 millones de niños de entre 5 y 17 años -casi 1 de cada 10- ocupados en trabajo infantil, a escala global.
Ese flagelo disminuyó a partir del año 2000, pero el ritmo de esta reducción se desaceleró entre 2012 y 2016. Según las tendencias actuales, 121 millones de niños seguirán siendo víctimas del trabajo infantil en 2025.