La escasez de lluvias en el norte del núcleo agrícola de Argentina sigue afectando al trigo y ya causó pérdidas relevantes en el área prevista originalmente para el maíz del ciclo 2013-2014, dijo ayer un meteorólogo.
La región había registrado precipitaciones abundantes durante octubre, pero algunas zonas aún necesitan agua y las próximas lluvias recién se podrían producir el próximo fin de semana, según el experto.
El país sudamericano es un importante proveedor mundial de trigo y el tercer exportador global de maíz y de soja.
El Gobierno de Argentina estimó el área del trigo en 3.4 millones de hectáreas, el del maíz en 5.7 millones de hectáreas y el de la soja en un récord de 20.65 millones de hectáreas.