El gobierno de Donald Trump considera que la Organización Mundial del Comercio (OMC) no es capaz de impedir prácticas desleales, por lo que prometió una actitud “más agresiva” para defender los intereses de Estados Unidos. “Durante demasiado tiempo, los estadounidenses perdieron partes del mercado en beneficio de otros países, en parte porque nuestras empresas y nuestros trabajadores no han tenido posibilidades reales de medir la competencia extranjera”, señaló la Oficina del Representante de Comercio estadounidense (USTR) --equivalente al Ministerio de Comercio Exterior-- en su plan de acción presentado al Congreso.
El director general de la OMC, Roberto Azevedo, indicó que “está claro que EU tiene muchas preocupaciones sobre comercio, incluido el funcionamiento del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC. “Estoy dispuesto a sentarme y a hablar de estas preocupaciones y de cualquier otro problema con el equipo de Estados Unidos cuando estén listos”, precisó en un breve comunicado. Trump --que ganó las presidenciales con la promesa de repatriar empleos-- ha fustigado varias veces la política comercial de China criticando el papel de la OMC, que se encarga de solucionar las discrepancias entre países. La incapacidad del sistema para que estos países rindan cuentas lleva a una pérdida de confianza en el sistema, subrayó la USTR.
