La Administración Trump está tratando de relajar las reglas para que las compañías coloquen acciones en la bolsa, haciéndose eco de los llamados de la industria bursátil de que las regulaciones son demasiado onerosas.
En un informe publicado el viernes, el Departamento del Tesoro recomendó cambios para que los reguladores de los mercados financieros consideren, pidiendo un camino más fácil para las ofertas públicas iniciales, con énfasis en el fomento de las pequeñas empresas.
Aunque este era el foco de la ley de 2012 titulada Jumpstart Our Business Startups, el informe señala que los reguladores podrían ir más lejos para apuntalar las OPI, en momentos en que el número de empresas que cotizan en EU ha disminuido en casi 50% en los últimos 20 años.
El Tesoro dijo que los estándares de una OPI deben ser relajados para permitir que todas las compañías tanteen las aguas, o contacten inversionistas institucionales para medir su interés en comprar acciones antes de postularse a una oferta pública.
Actualmente, la práctica solo se permite a las llamadas empresas de crecimiento emergente, es decir, empresas con menos de mil millones de dólares en ingresos brutos anuales.
Además, el departamento pidió un periodo más largo en el que las empresas pueden estar en la categoría de crecimiento emergente, que viene con ciertos beneficios.
En julio, el presidente de NYSE Group Inc., Tom Farley, abordó el tema durante una audiencia para discutir la ley Sarbanes-Oxley y gobierno corporativo. Farley dijo que la ley de 2002, aprobada a raíz de los escándalos contables de Enron Corp. y WorldCom Inc. para garantizar que las empresas den cuentas verídicas de sus finanzas, establece un valor demasiado alto para muchas pequeñas empresas y puede impedir que las startups recauden dinero a través de OPI.
