El presidente Donald Trump heredó un próspero mercado laboral de su predecesor, y la economía estadounidense registró un incremento en las contrataciones en enero y una afluencia de estadounidenses que buscan empleo.
Los empleadores de Estados Unidos agregaron 227 mil puestos el mes pasado, indicó el Departamento del Trabajo. Eso representa la mayor ganancia desde septiembre, y superó el promedio mensual del año pasado de 187 mil.
El desempleo creció ligeramente de 4.7% en diciembre a un todavía bajo 4.8%. Pero subió por una alentadora razón: Más estadounidenses empezaron a buscar empleo el mes pasado. La tasa de desempleo solo cuenta a la gente que realmente trata de encontrar trabajo. En total, más de medio millón de estadounidenses iniciaron su búsqueda de empleo en enero, y la gran mayoría lo obtuvo. Eso indica que el mercado laboral podría crecer más rápido de lo que se esperaba en los próximos meses. “Se podría tener un mayor ritmo de crecimiento laboral, porque se cuenta con más gente en busca de trabajo”, afirmó Michelle Meyer, economista en jefe para Estados Unidos en Bank of America Merrill Lynch.
Los inversionistas parecían optimistas tras el reporte de empleos. Pero algunos de los puntos débiles de la economía persisten: Los salarios promedio por hora —un punto débil desde el fin de la Gran Recesión hace siete años y medio— aumentaron muy poco el mes pasado. Y el número de personas que tienen un trabajo parcial que preferirían contar con un empleo de tiempo completo aumentó.
