Estados Unidos lanzó oficialmente una investigación sobre el presunto robo de propiedad intelectual de China, una medida muy esperada tras el llamado de esta semana del presidente Donald Trump para determinar si se necesitaba una pesquisa.
La investigación es la primera medida directa del gobierno de Trump contra las prácticas comerciales chinas, que la Casa Blanca y grupos empresariales estadounidenses dicen que están afectando a su industria.
Después de consultar con las partes interesadas y otras agencias gubernamentales, he determinado que estos asuntos críticos merecen una investigación exhaustiva, dijo el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer.
Trump criticó reiteradamente las prácticas comerciales chinas durante la campaña electoral, pero como presidente no había tomado medidas significativas hasta esta semana.
China ha rechazado intentos de presidentes estadounidenses anteriores de tomar medidas contra sus prácticas sobre propiedad intelectual. Funcionarios del gobierno han dicho que el robo de la propiedad intelectual de Estados Unidos podría llegar hasta 600 millones de dólares.
La investigación complicará aún más la relación de Estados Unidos con China, el mayor socio comercial del país.
