El presidente estadounidense Donald Trump aumentó la presión sobre Canadá y México para pactar reformas al tratado norteamericano de libre (Tlcan) antes de la Cumbre de las Américas que se realizará en Perú en 10 días.
El secretario mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, dijo en un radio de su país que hay a que “muchos avances, en los temas complejos pues parece ser que hay una voluntad de empezar a tener alguna flexibilidad para empezarlos a acomodar”.
Sin embargo, esos aparentes avances parecen opacados por las crecientes tensiones entre México y Estados Unidos por una caravana de migrantes centroamericanos que se aproxima a la frontera mexicana-estadounidense.
El propio Trump ha sugerido que México debería intervenir para evitar que esa caravana llegue a la frontera si desea mantener los alegados beneficios del Tlcan.
Por ello, Trump ha insistido en los últimos días en que el Tlcan es la “gallina de los huevos de oro” para México.
“Con todo el dinero que hacen a costa de Estados Unidos yo espero que evitarán que esas personas ingresen a su propio territorio y al nuestro, por lo menos hasta que el Congreso cambie nuestras leyes migratorias“, apuntó Trump en Twitter.
Guajardo, en tanto, transmitió un optimismo apenas moderado de que las delegaciones de Estados Unidos, México y Canadá alcancen algún acuerdo en un período de 10 días, más allá de la posibilidad de enviar “una señal fuerte” durante la Cumbre de las Américas.
En un período tan breve “puede haber las principales líneas de entendimiento para solución de temas complejos y esa puede ser una muy buena noticia para la cumbre, pero todavía no estamos ahí. Tenemos que terminar de negociar la solución de temas complejos”, dijo. Los tres países iniciaron la renegociación para ‘modernizar’ el Tlcan hace ocho meses sin que hasta ahora hayan llegado a los temas centrales, como las reglas de origen en el sector automotor.
