El presidente Donald Trump abandonó ayer la cumbre del G-7, donde trató de apaciguar los ánimos con gestos amistosos, pero quedaron evidentes las amplias discrepancias con los demás países.
Trump rechazó las denuncias de que Estados Unidos está cada vez más aislado internacionalmente, atribuyéndolas a “noticias falsas”.
Las relaciones con otros países “son de un máximo nivel”, insistió el mandatario en la cumbre del G-7, a pesar de que en el mismo evento se hicieron evidentes las amplias discrepancias entre su gobierno y los demás países.
Dijo que no culpa a otros países por firmar acuerdos comerciales que, según Trump, son malos para Estados Unidos, pero “si eso no cambia, no tendremos comercio con ellos”, dijo.
El mandatario estadounidense se dedicó a calmar los ánimos de sus seis socios y a reducir las tensiones creadas sobre todo por su política proteccionista. “Tuvimos debates extremadamente productivos sobre la necesidad de intercambios comerciales justos”, dijo, e invitó a los otros integrantes del grupo a pensar en la posibilidad de crear una zona de libre comercio entre los siete.
Trump se sumó a los líderes de destacados países industrializados en una ciudad turística canadiense.
Camino a la reunión anual, Trump manifestó su principal queja, diciendo que otros países se “han estado aprovechando de Estados Unidos en el comercio”.
Luego atizó la polémica al insinuar que la G-7 debería permitir el regreso de Rusia, que había sido expulsada por haber anexado a Crimea.
Ayer, Trump participó en un desayuno enfocado en igualdad de género, y llegó después de que el primer ministro canadiense Justin Trudeau inauguró la sesión. Trump salía de allí para ir a Singapur para su cumbre con el líder norcoreano Kim Jong Un, y se perderá las sesiones de la G-7 sobre cambio climático, energía no contaminante y protección oceánica.
Las recientes decisiones de Trump, tras gobernar con políticas nacionalistas durante 18 meses, lo sitúan al margen de la organización con enfoque global y han promovido la especulación de que el grupo podría convertirse en algo como la “G-6 más uno”.
