CALDERA, Chiriquí.- Aunque la provincia de Chiriquí heredó del Volcán Barú la riqueza natural y rejuvenecedora de pozos termales en distintos puntos, son sitios que no han sido explotados turísticamente.
Hay pozos en Galique, distrito de San Félix, así como también en Caldera, distrito de Boquete y en San Carlitos, distrito de David, según la geógrafa Milagros Sánchez.
Los pozos de Galique están a cinco kilómetros de la carretera Panamericana, pero sólo son accesibles a vehículos de doble tracción.
"Necesitamos que los pozos sean promovidos como puntos turísticos y es necesaria una carretera para el lugar", dijo Ángel Coronel, representante de San Félix.
¿Y por qué no? Las aguas termales fueron declaradas como complementarias al bienestar físico por la Organización Mundial de la Salud en 1986.
Los pozos de Caldera están en una zona apartada a siete kilómetros de la población. Los pobladores ofrecen el servicio de transporte a 10 dólares en vehículos de vagón.
En San Carlitos, los pozos están ubicados cerca de una finca propiedad de la familia González Revilla. Para darle mantenimiento a los pozos, el administrador Dídimo Rodríguez cobra un dólar por persona.
"Los mantenemos limpios sin ninguna hoja ni rama que caen de los árboles", dijo.
Hay tres pozos cuyas temperaturas oscilan entre los 40 y los 37 grados centígrados dependiendo de lo que buscan los turistas. En la finca también se ofrecen paseos a caballo a los visitantes.
Según Milagros Sánchez, los pozos de San Carlitos son los menos promocionados y podría ser interesante promover un proyecto para convertirlos en un atractivo turístico.
