En Panamá, hasta el momento, no se ha desarrollado un turismo religioso como tal, pero los expertos del sector están dispuestos a explotar muy pronto ese nicho del mercado.
Esto lo confirmó la presidenta de la Asociación Panameña de Operadores de Turismo (APOTUR), Ana Royo, quien mencionó que para preparar la oferta resulta necesario desarrollar antes las infraestructuras y un atractivo plan de actividades.
"Hay que ir creando el producto de acuerdo con las necesidades religiosas de las personas", sustentó Royo. En esta tarea resulta imprescindible conocer la devoción por un santo en especial, toda la historia que envuelve, e involucrar a los lugareños con el propósito de fomentar el misticismo.
La República de Panamá posee, de hecho, un circuito especializado en materia religiosa: las provincias centrales (Herrera y Los Santos) y Veraguas, en donde existe una cultura rica en aspecto religioso.
Estas tres áreas del país poseen un buen número de iglesias que datan de épocas coloniales y que constituyen un factor determinante para atraer a los amantes del pasado histórico.
A partir de hoy, Jueves Santo, la feligresía panameña escoge su parroquia preferida para dar pasos a momentos de meditación y ser parte de las diferentes representaciones que se realizan sobre la pasión y muerte de Jesús.
Tan solo en la ciudad existen 88 parroquias, que están bajo la jurisdicción de la Arquidiócesis de Panamá. De ellas, la que más congrega devotos es la Catedral Metropolitana Santa María La Antigua, precisamente porque es donde el Arzobispo de Panamá oficia la solemne misa.
Asimismo, se encuentra la Basílica Menor Don Bosco, que atrae para estas fechas también a una gran cantidad de católicos. De igual forma se puede mencionar la parroquia San Mateo Evangelista, en la que está el Centro de la Divina Misericordia, dirigido por el padre David Cosca, y que es famosísima por la representación de la Pasión en vivo y la variada programación que dedica a la celebración de estas fechas.
Otras iglesias de la ciudad de Panamá que son preferidas por los católicos en Semana Santa son la de Nuestra Señora del Carmen (ubicada en Vía España), la de San Francisco de Paula (en La Chorrera) y el Santuario Nacional del Corazón de María (en la avenida Samuel Lewis, Obarrio).
Por su parte, la Diócesis de Colón-Kuna Yala congrega a 17 parroquias en la provincia, siendo las más visitadas la Catedral de Colón, la de La Medalla Milagrosa de San José y la de la Virgen del Carmen.
En cuanto a la comarca Kuna Yala, hay cinco zonas misioneras y la más visitada es la de Ustupu.
En el Vicariato del Darién hay ocho zonas misioneras y, de acuerdo con los informes, la de La Palma y Metetí son las principales del área.
La Diócesis de Penonomé (Coclé) cuenta con unas ocho parroquias y las que mayor atracción generan son la Catedral San Juan Bautista y las parroquias del mismo nombre que están en los distritos de Antón y Aguadulce.
En Santiago de Veraguas existen unas 14 parroquias y tres centros misioneros. Según esta diócesis, las más famosas son la parroquia San Miguel Arcángel (en La Atalaya), la Catedral Santiago Apóstol y la parroquia San Marcelo (en La Mesa).
En la Diócesis de Chitré, que reúne a Herrera y Los Santos, hay unas 22 parroquias y entre las más populares están la de Santa Librada (Las Tablas), San Atanasio (La Villa), la Catedral San Juan Bautista (Chitré) y la parroquia Santo Domingo de Guzmán (Parita).
También se puede visitar las 26 parroquias de la Diócesis de Chiriquí, entre las cuales destacan Santiago Apóstol (Alanje), Sagrado Corazón de Jesús, Sagrada Familia y la Catedral de San José.
Finalmente, se encuentra la Prelatura de Bocas del Toro con cuatro parroquias y un centro misionero en la comarca Ngöbe Buglé (en Kankintú).
Las parroquias Nuestra Señora del Carmen (en Isla Colón), Santa Isabel de Hungría (Changuinola) y San José (en Almirante), son las más importantes en esta zona del país.
Las empresas dedicadas al turismo en Panamá reconocen que ante el cúmulo de templos y parroquias que existen en el país, muy bien se puede desarrollar un circuito en este ramo y en lugar de visitar solo siete iglesias, como es tradición en Viernes Santo, la peregrinación se puede ampliar para que los buenos augurios y milagros sean más efectivos.

