Todavía están llegando en masa, pero ya no compran a montones. Después de haber impulsado las ventas para los minoristas del exterior durante la última década con un programa de turismo de compras, los visitantes chinos ya no regresan a su país con maletas repletas como antes.
Una nueva encuesta de la firma consultora Oliver Wyman muestra que el número de turistas chinos y los gastos de vacaciones siguieron aumentando el año pasado, pese a que las compras durante los viajes al extranjero disminuyeron un 17% con respecto al año anterior.
El turista chino promedio gastó alrededor de 986 dólares en compras durante sus viajes, por debajo de los mil 183 dólares en 2015. Sin embargo, el gasto total en vacaciones -incluyendo hoteles y visitas turísticas- creció un 3.5%, de 2 mil 886 dólares a 2 mil 986 dólares, según la encuesta que abarcó a 2 mil viajeros del continente.
Este cambio radical en los hábitos de consumo está afectando a los comercios minoristas, desde los grandes almacenes parisinos hasta los operadores japoneses libres de impuestos y los joyeros de Hong Kong, pero un mayor número de chinos más ricos puede llegar a generar otras oportunidades para los operadores de ocio y entretenimiento en destinos populares del exterior.
“Las empresas a nivel mundial tienen que ajustar su estrategia para pensar cómo capturar el nuevo dólar turista chino”, dijo Hunter Williams, socio de Oliver Wyman en Shanghái.
“Ahora la atención pasó del centro comercial con puntos de venta al parque nacional”, indicó.
