Japón y la Unión Europea firmaron un tratado de libre comercio (TLC) de gran alcance, que ambas partes esperan funcione como contrapeso a las fuerzas proteccionistas desatadas por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La firma del ambicioso pacto, que crea la mayor zona económica abierta del mundo, se da ante el miedo a que una guerra comercial entre Estados Unidos y China reduzca el papel del libre comercio en el orden económico global.
“Hay una preocupación cada vez mayor sobre el proteccionismo, pero quiero que Japón y la UE lideren el mundo, enarbolando la bandera del libre comercio”, declaró el primer ministro japonés, Shinzo Abe, durante una rueda de prensa tras la ceremonia de firma.
A comienzos de mes, Estados Unidos y China aplicaron aranceles recíprocos sobre sus importaciones por un valor de $34 mil millones. Pekín acusó a Washington de desencadenar la “mayor guerra comercial” de la historia económica.
El acuerdo entre Japón y la UE además es señal de cambio en los vínculos globales, en la medida que Trump se distancia de la UE, la OTAN y Canadá, que por mucho tiempo habían sido aliados de Estados Unidos.
“Enviamos una señal clara de que estamos haciendo frente al proteccionismo”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien representa a 28 líderes nacionales.
