La Unión Europea está dividida sobre el plazo de tiempo adicional a conceder al Reino Unido por el brexit, mientras los gobiernos buscan formas de garantizar el futuro de la medida y evitar que un sucesor de línea dura de Theresa May perjudique al bloque.
May solicitó una extensión del proceso de salida de la UE hasta el 30 de junio, pero el frágil control del poder de la primera ministra británica influirá en la respuesta de la institución supranacional, comentaron funcionarios. Los 27 líderes nacionales tomarán una decisión final en una cumbre programada para el miércoles próximo en Bruselas, pero permanecen en desacuerdo respecto a la duración de la prórroga del brexit y qué condiciones imponer.
Muchos gobiernos de la UE quieren un aplazamiento más prolongado, porque la fecha límite del 30 de junio que propone May no dará suficiente tiempo para que el Parlamento británico llegue a un acuerdo acerca del tipo de relación posterior al brexit. Sin embargo, les preocupa que el Reino Unido interrumpa los asuntos de la UE para tratar de obtener un mejor trato y eso hace que varios gobiernos consideren que un período más corto podría ser mejor.
