McDonald’s Corp. obtuvo una decisión favorable poco frecuente del ente regulador de la competencia de la Unión Europea (UE), que toma enérgicas medidas contra los acuerdos fiscales desleales de las firmas multinacionales.
El creador del Big Mac escapó al destino de otras grandes empresas estadounidenses de tener que pagar impuestos a países de la UE después que las autoridades concluyeran que un convenio con Luxemburgo no violaba la ley. El arreglo permitía a la compañía evitar el pago de impuestos a las ganancias en el diminuto país, que está en el centro de una ola de investigaciones tributarias. “Nuestra investigación en profundidad ha demostrado que el motivo para la doble no tributación en este caso es una disparidad entre las leyes impositivas luxemburguesas y estadounidenses y no un tratamiento especial por parte de Luxemburgo”, expresó la comisaria de Competencia de la UE, Margrethe Vestager, en un comunicado.