La Unión Europea presentó una estrategia amplia destinada a garantizar que sus futuras redes 5G estén a salvo de las amenazas cibernéticas, pero no llegó a cumplir con las demandas de Estados Unidos de prohibir a Huawei Technologies Co.
Estados Unidos ha estado presionando a sus aliados europeos para excluir a Huawei del equipo de redes de telecomunicaciones, en medio de la preocupación de que las compañías chinas puedan verse obligadas a facilitar el espionaje por parte de Pekín; acusaciones que tanto Huawei como la embajada china en la UE han negado.
En la recomendación la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque, dejó la decisión en manos de los Estados miembros.
La UE dio plazo a sus Estados miembros hasta el 15 de julio para informar sobre sus evaluaciones de riesgo para la infraestructura de red 5G en sus países individuales.
Antes de finalizar el año, los países deberán acordar colectivamente cualquier medida para toda la UE, como los requisitos de certificación, las pruebas o la identificación de proveedores considerados “no seguros”. Los países se reservan el derecho de prohibir a las empresas de sus mercados por razones de seguridad nacional.
Sin una prohibición, Europa ha buscado equilibrar las preocupaciones sobre la creciente influencia china con el deseo de aumentar los negocios con el segundo socio comercial más grande de la región.
Alemania y Francia han propuesto reglas de seguridad más estrictas para las redes de datos en lugar de prohibir a Huawei, mientras que el jefe de espionaje del Reino Unido ha indicado que una prohibición es improbable.
Un alto funcionario de defensa de EU dio a entender que los esfuerzos de Washington por disuadir a los aliados de usar a Huawei han fracasado. Ellen Lord, subsecretaria de Defensa para adquisiciones y mantenimiento, asegura que EU continúa hablando con el Reino Unido y Alemania sobre el asunto.
Al preguntarle si la UE consultó con EU antes de la recomendación, Andrus Ansip, vicepresidente de asuntos digitales de la Comisión Europea, dijo: “Tenemos que pensar en nuestros propios problemas de seguridad, en nuestro propio futuro”.
El enfoque a nivel de la UE es necesario porque cualquier vulnerabilidad en las redes 5G o un ataque cibernético dirigido a las redes futuras en un Estado miembro afectaría a la Unión en su conjunto, explica la Comisión.
