Uber Technologies Inc. recibió una licencia de 15 meses para operar en Londres por una jueza, después de que el servicio de viajes compartidos resolvió la mayoría de sus diferencias con los reguladores.
El caso se deriva de la decisión de Transport for London en septiembre de que Uber no era idóneo para tener una licencia debido a problemas de seguridad y gobernabilidad. La decisión se produjo después de un día y medio de discusiones en las que los abogados de Uber insistieron en que la aplicación global de viajes compartidos había revisado por completo su cultura, las políticas de seguridad de los pasajeros y restablecieron su complicada relación con el ente regulador.
Por su parte, TfL se desconectó efectivamente de la disputa y dijo que las principales preocupaciones habían sido abordadas. Más de 3.6 millones de personas usan Uber en Londres.
La prohibición tenía a la firma en riesgo de ser excluida de su mercado más grande en Europa.