Las divergencias en comercio agrícola serán parte de las negociaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE) aunque Bruselas no lo quiera, dijo ayer el secretario estadounidense de Agricultura, Sonny Perdue.
“Mientras a muchos les gustaría que la agricultura quede fuera del alcance, es de nuestro mayor interés tratar ese tema con la UE, especialmente en lo que hace a las barreras no tarifarias que siguen promulgando”, dijo Perdue a reporteros.
Un funcionario de la UE negó que el tema esté incluido en el acuerdo anunciado la semana entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, pero Perdue afirmó que “eso, francamente, no se ajusta a nuestra interpretación.”
El ministro señaló como otro punto de divergencia la “crecientemente agresiva” actitud europea de reservar como “marca registrada” nombres de comidas como muzzarella, por ejemplo, que han sido vendidas en Estados Unidos por más de un siglo.
Bruselas quiere evitar que otros países adopten nombres geográficos “y no planeamos aceptar eso”, dijo.
Trump y Juncker anunciaron la semana pasada una tregua en la actual disputa comercial entre Estados Unidos y Europa.
Ambos anunciaron un pacto para eliminar aranceles estadounidenses al acero y al aluminio y las medidas de represalia que adoptó Bruselas.
