El Departamento de Estado norteamericano anunció que eliminará una codiciada visa de turista con vigencia de cinco años para los cubanos, en lo que constituye un severo golpe a empresarios y familias separadas que utilizaban el documento para visitar a parientes en Estados Unidos y comprar preciados suministros para sus negocios en la isla.
La eliminación de la visa rompe un eslabón vital entre Estados Unidos y Cuba porque obliga a los cubanos a hacer un rodeo costoso y complicado hacia un tercer país, como México o Panamá, cada vez que deseen visitar Estados Unidos. Esto se debe a que Washington retiró en septiembre de 2017 a la mayoría de su personal diplomático no esencial de La Habana y dejó de emitir visas de casi cualquier tipo en Cuba.
