Con ingresos superiores a los 82 millones de dólares al año, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) pareciera que no ha podido enfrentar el servicio de atención al cliente.
"Tengo tres horas esperando, llegué a las 8:30 a.m. y nadie me puede ofrecer una respuesta de quién es el funcionario que puede atender mi reclamo", se quejó disgustada, con el recibo en la mano, la señora Carmen González.
La señora González se acercó al departamento de Atención al Cliente a presentar un reclamo por un alto consumo aparecido en su recibo de agua, el cual consideró que estaba errado. "En mi casa nunca hay nadie y cómo es que ahora tengo que pagar 40 dólares, cuando lo que pago son 7 dólares", acotó.
En la sala de espera del departamento de Atención al Cliente se ha vuelto normal ver los rostros disgustados de centenares de clientes que no encuentran respuesta a sus reclamos.
El señor Pedro Rodríguez, otro usuario del servicio, dijo que una funcionaria que lo atendía desapareció por una hora y lo había dejado sentado esperando por su respuesta de reclamo. "Alguien me dijo que se fue a almorzar, pero en realidad nadie sabe", agregó.

