Volkswagen (VW) anunció la supresión de 30 mil empleos en todo el mundo, posiblemente algunos de ellos en América Latina, en el marco de un plan del grupo automovilístico alemán para recuperar su rentabilidad tras el dieselgate.
“La marca Volkswagen no da suficiente dinero” declaró su presidente Herbert Diess en rueda de prensa en la sede de la empresa en Wolfsburgo (norte), y añadió que el objetivo es reducir $3,900 millones anuales en gastos hasta 2020.
Más de dos terceras partes de las supresiones de empleo (23 mil) se llevarán a cabo en Alemania.
Fuera de Alemania, las supresiones pueden afectar a Brasil y Argentina, dos mercados actualmente en dificultades. “Lo siento mucho por los que se ven afectados, pero la situación (...) nos da apenas un pequeño margen de maniobra”, explicó Diess.
El grupo Volkswagen, que emplea a casi 600 mil personas en todo el mundo, controla 12 marcas, entre ellas también Audi, Porsche, Seat o Skoda.
Las supresiones de empleo se producirán mediante jubilaciones anticipadas.
La dirección también indicó que desea crear 9 mil empleos en sus fábricas alemanas, en las que invertirá en “los próximos años” $3,708 millones, en especial para reorientar las actividades hacia la electricidad.
El grupo se vio afectado hace poco más de un año por el llamado dieselgate.
El escándalo de los motores trucados estalló en septiembre de 2015, cuando el gigante alemán fue acusado de haber utilizado en unos 11 millones de sus vehículos diésel un dispositivo manipulado para presentarlos como menos contaminantes durante los controles.
Tras la revelación del escándalo, la acción de Volkswagen cayó en dos días un 40%.
